Fotogrametría y documentación 3D sobre bienes culturales

La documentación tridimensional o 3D se ha convertido en una labor casi fundamental en cualquier proyecto, ya que nos aporta una valiosa información métrica, o volumétrica sobre la obra u artefacto.

En esencia, la documentación tridimensional, aunque puede tener su vertiente hacia la virtualización del patrimonio, su principal tarea es la documentación métrica del objeto, obra u escena. De esta forma, es posible obtener mediciones, relativamente precisas, así como estimaciones de volumen.

La documentación 3D, nos ayuda además a trazar cambios dimensionales en los objetos a estudiar, a través de la comparación en el tiempo de diversos modelos de un mismo objeto. De esta forma, es posible poner en evidencia, cambios estructurales, o dimensionales, así como otros fenómenos como fragmentaciones, etc.

Los productos derivados de la documentación 3D son, en primera instancia, las nubes de puntos, las cuales contienen toda la descripción espacial, y con frecuencia colorimétrica, de la obra o escena. En segundo lugar, otro producto frecuente son las ortoimágenes u ortofotos, que no son más que imágenes sintéticas  donde se ha eliminado el error de escala producido por la habitual perspectiva, por tanto son productos de alto valor, para partiendo de imágenes bidimensionales, poder tomar medidas con cierta precisión y sencillez.

Por otra parte, los modelos tridimensionales pueden ser usados para el estudio de aspectos morfológicos de una obra u objeto, tales como gravados, incisiones, surcos, etc. gracias a técnicas de análisis basados en sombreados, cambios de iluminación, etc.